En esta entrada vas a conocer los beneficios de la desconexión digital.
La tecnología ha supuesto un cambio en nuestras vidas
Es evidente que nos encontramos sumergidos en la era digital. La aparición del móvil, tabletas, smarts tv y otros dispositivos han cambiado nuestras vidas por completo.
Uno de los mayores sustos que nos podemos llevar hoy en día es introducir la mano en nuestro bolsillo o bolso y no encontrar nuestro móvil, si te ha pasado alguna vez sabrás perfectamente de lo que te estoy hablando.
Los más pequeños y pequeñas se han hecho unos expertos en las nuevas tecnologías, dominando por completo el manejo del mando de la televisión y los móviles de sus padres para echar una partida a su juego preferido o ver vídeos, por poner tan solo unos ejemplos.
Durante el tiempo que los más jóvenes están atentos a las consolas o los móviles no interactúan con los demás, con lo cual no dialogan con el resto de miembros de la familia. Tampoco piensan en cómo ingeniárselas para pasar el tiempo, con lo que dejan de ser creativos, no gestionan los sentimientos ni las emociones. Al llegar a la etapa adulta pueden carecer de todo un conjunto de herramientas útiles para socializar, crear, innovar, entre otras.
Móvil y televisión los más utilizados
Según un estudio de Rastreator los españoles dedicamos una media de 3 horas y 51 minutos al día a nuestro teléfono móvil. En el caso de la televisión, los españoles la vemos una media de 3,7 horas al día, según un estudio realizado por TP Vision con la agencia de investigación PanelWizard.
Si entramos más en detalle en los usos, podremos observar que una de las utilidades más comunes que se le da al móvil está relacionada con las redes sociales.
Es impresionante ver cómo puedes contactar con familiares que viven lejos de ti o encontrar antiguos compañeros del colegio o del trabajo que no veías desde tiempos inmemorables.
No menos impresionante es ver la cantidad de amigos y amigas que puede llegar a tener una persona. ¿Con cuántos de estos amigos o amigas has interactuado físicamente en los últimos quince días? ¿A cuántos de ellos acudirías si estás pasando por un momento delicado en tu vida? Seguramente la respuesta no supere los dedos de una mano.
¿Por qué no emplear nuestro tiempo en cultivar las relaciones personales reales? Ir al cine con los amigos o amigas, tomar un café, quedar para hablar, compartir experiencias, etc. Verás que si mantienes contacto directo con esas personas que consideras tus amigos difícilmente te sobrará tiempo en tu vida diaria para ver pantallas.
En el caso de la televisión, uno de los usos habituales que se le dan son las noticias y programas de actualidad.
¿Es necesario pasar largas horas al día informándote? ¿Crees que si pasara algo importante que pudiera afectarte en tú día a día no te enterarías por tus compañeros o amigos?
Seguramente si hay algún tema que te inquieta o que despierta en ti interés vas a ser tu mismo quien busque información en los diferentes medios.
Consecuencias de un uso abusivo de la tecnología
¿Cuántas veces has pensado que ojalá tú día tuviera más de 24 horas para poder dedicar tiempo a ti mismo, pasar más tiempo con tus seres queridos o llamar aquel amigo o amiga que hace tiempo que no ves del colegio?
¿Cuándo vas a disfrutar de esa sensación placentera que se siente tras una rutina de ejercicio físico?
¿Cuántas anécdotas de tu infancia crees que hubiesen sucedido si hubieses estado conectado a una pantalla? ¿Cuántas anécdotas no se estarán perdiendo tus hijos?
Por lo tanto, cada vez que pases largas horas mirando las pantallas piensa a qué o a quién estás renunciando.
Foto de Toa Heftiba en Unsplash
Experiencias concretas
En 2015, Kate Unsworth, fundadora y CEO de Vinaya dirigió un curioso experimento donde se llevó a 35 ejecutivos al desierto marroquí en donde pasaron cuatro días sin tener acceso a un móvil.
Al tercer día se pudo comprobar como caminaban más erguidos, establecían más contactos visuales y recordaban más detalles de sus interlocutores.
Os contaré una anécdota curiosa en el pasado, cuando iba en tren al trabajo. Recuerdo cómo se levantaba una persona de su asiento para bajar en la siguiente estación, cuando aún quedaban uno o dos minutos para apearnos.
Esta persona no paraba de mirar al móvil y se posicionó de pie junto a la puerta del tren que más cercana quedaba de la salida de la estación, mientras el resto de personas se acumulaban en la puerta contigua.
Estoy convencido de que aquella persona, aun viendo que se encontraba sola, no era consciente de que en la puerta donde esperaba había enganchada una pegatina en la que se decía que aquella puerta estaba fuera de servicio! su sorpresa fue mayúscula cuando uno de los pasajeros que se acumulaban en la otra salida le avisó del hecho!
Esta anécdota nos debería hacer pensar que, cada vez que nos ponemos en frente de una pantalla activamos el piloto automático y no somos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor, aislándonos de las personas que tenemos alrededor.
Limitando el uso de la tecnología vamos a obtener beneficios
Si limitamos el uso de la tecnología dentro de un horario determinado vamos a obtener beneficios.
En el caso de los móviles se pueden restringir las notificaciones por aplicación, horario o contacto que las envían, por ejemplo.
Este tipo de medidas nos va a conceder un tiempo maravilloso en nuestras vidas para conectarnos con el mundo real, practicar ejercicio físico, salir a la naturaleza de manera regular, acentuar nuestros sentidos, estar presentes y un largo etcétera.
Entre los beneficios de desconectarse de la tecnologia, de acuerdo con este artículo de la revista Muy interesante, encontrarás que vas a ser una persona más sociable, vas a poder mejorar tu postura corporal y tu calidad de vida, vas a elevar tu productividad, descansarás más y aumentarás tu capacidad de concentración.
Foto de Jared Rice en Unsplash
Quiero acabar esta entrada con una cita que me ha hecho reflexionar:
«Cada día esperamos que pase alguna cosa interesante y lo único que pasa realmente es la vida»
En este post sobre los beneficios de desconectarse de la tecnologia hemos aprendido:
Cada vez que pases largas horas mirando las pantallas piensa a qué o a quién estás renunciando.
Cada vez que nos ponemos en frente de una pantalla activamos el piloto automático y no somos conscientes de lo que sucede a nuestro alrededor, aislándonos de las personas de nuestro entorno.
Es conveniente limitar el uso de móviles y televisión lo que nos va a conceder un tiempo maravilloso en nuestras vidas para conectarnos al mundo real, practicar ejercicio físico, disfrutar de la naturaleza y estar más presentes.
Entre los beneficios de desconectarse de la tecnologia encontramos: vas a ser una persona más sociable, vas a poder mejorar tu postura corporal y tu calidad de vida, vas a elevar tu productividad, descansarás más y aumentarás tu capacidad de concentración.
Es importante cultivar las relaciones personales reales pues nos sirven de soporte y nos van a ayudar en los momentos difíciles.
El exceso de información puede ser perjudicial. Si hay algún tema que te inquiete te enterarás por otros o buscarás tu mismo la información.