El modelo de Maslow sostiene que las personas satisfacemos nuestras necesidades en orden jerárquico, desde las más básicas, situadas en la base de la pirámide, hasta las más elevadas, donde la persona ya no tiene la necesidad de demostrar nada, ni a si mismo ni a los demás. Según Maslow, las necesidades de las personas se pueden agrupar en las siguientes cinco categorías:

Necesidades Maslow

Nos sentimos bien cuando hemos satisfecho nuestras necesidades, mientras que nos enfadamos en caso contrario. Por lo tanto, si cuando nos comunicamos sentimos cierto malestar debemos preguntarnos qué necesidad o necesidades no están satisfechas.

Hasta ahora nos han dicho que mostrar las necesidades nos hace vulnerables, es por eso que en ocasiones se ocultan y se piensa que la mejor defensa es un buen ataque y preferimos juzgar a los demás.

Expresar nuestras necesidades nos va ayudar a que las otras personas comprendan cómo nos sentimos y empaticen con nosotros.