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Claves de la comunicacion empatica

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  • Última modificación de la entrada:15 de marzo de 2023

La comunicación empática, o Comunicación No Violenta como el psicólogo estadounidense Marshall Rosemberg acuñó, es una forma de comunicarse en donde las personas resuelven sus conflictos y diferencias de manera pacífica.

Uno de los principios esenciales de este tipo de comunicación es que, ante una determinada discusión, no se debe pensar en resultar vencedores al final de la misma, o convencer a la otra persona, sino en identificar cuáles son nuestras necesidades y emociones y que éstas sean comprendidas por nuestro interlocutor. 

La comunicación empática sigue el siguiente proceso:    

Comunicacion empatica

1. Observación

Cuando nos comunicamos es importante separar los hechos (los conceptos objetivos) de los juicios (conceptos subjetivos). Para ejemplarizarlo os explico una historia personal.

1.1. Ejemplo

Cuando era mucho más joven, yo y un amigo fuimos a la playa. Después de bañarnos llegamos al viejo coche de su padre y mi amigo se dio cuenta de que se había dejado la llave dentro. Era aquella época en la que los coches tenían un pestillo al lado de la ventana que al levantarlo se podía abrir la puerta.

Por aquel entonces tampoco existían móviles y el seguro del coche con el teléfono de la compañía, en caso de siniestro, acostumbraba a estar en la guantera, en el interior del vehículo. En un momento dado me encontré tirando de la puerta para que mi amigo pudiera introducir un gancho y levantar el pestillo. 

Una pareja que pasaba por allí se quedó mirando la escena y ella, enseguida, le dijo a él de marchar rápidamente de allí. Para nuestra sorpresa, él se acercó hasta nosotros y vio la llave en la cerradura del volante y nos aconsejó que fuéramos al cuartel de la policía que se encontraba cerca de allí. Finalmente, conseguimos abrir el coche con el gancho.

1.2. Separa los hechos de los juicios

Este ejemplo intenta explicar que cada uno de nosotros tiene una experiencia previa y unos conocimientos. Ante la observación de un hecho concreto tendemos a rellenar los huecos de información en base a estos factores.  

Es un proceso habitual que realiza nuestro cerebro de manera automática. Imagina si cada vez que te subes a una bicicleta tu cerebro tuviera que aprender cómo funciona el freno, las marchas, la cadencia de pedaleo y así con todos los procesos que tenemos interiorizados, sería imposible gestionar el día a día.

La dificultad cuando nos comunicamos es que si nos dejamos llevar por los procesos automáticos de nuestro cerebro podemos llegar a conclusiones que se alejan de la realidad y a emitir juicios que generen un conflicto. 

Cuando se entabla una conversación entre un responsable y un colaborador, el hecho de que la persona responsable pueda emitir un juicio puede dar lugar a que la otra persona no se sienta comprendida, acabe molesta y se ponga a la defensiva.

1.3. Evita los vacíos de información en el mensaje

Otro aspecto clave cando entablamos una conversación es que el mensaje incorpore los datos necesarios para evitar que se produzcan vacíos en la información, por lo que deberá incluir el objetivo que se persigue (qué), la razón por la cual se persigue (porqué) y con qué finalidad (para qué). Por ejemplo:

(X) «Debo irme, me ha surgido un imprevisto…» (dentro de la jornada de trabajo). 

Como hay vacíos de información en el mensaje, cada uno de nosotros podemos llegar a una interpretación diferente del porqué se marcha. 

(V) «Necesito salir, estoy preocupado porque me han llamado del colegio de mi hijo diciéndome que no se encuentra bien y no tengo a alguien que lo pueda recoger...» 

Este mensaje, además de dar respuestas a las preguntas, qué, por qué y para qué, incluye un sentimiento (la preocupación) y una necesidad (salud, familia), que nos sirve también como ejemplo para introducir los siguientes apartados.

2. Identificar y expresar sentimientos

Cuando dos personas se comunican no sólo emplean el lenguaje verbal (lenguaje consciente) sino que también emplean el lenguaje no verbal (lenguaje inconsciente).  Éste último está asociado con los sentimientos y las emociones e incluye las expresiones faciales, las posturas corporales y los gestos, entre otros.

2.1. La importancia del lenguaje no verbal

Según dos experimentos realizados por el psicólogo e investigador Albert Mehrabian en 1967, cuando existe contradicción al expresar sentimientos y emociones entre nuestro lenguaje verbal y no verbal, nuestra mente tiende a ‘hacer más caso’ al lenguaje no verbal:

    • Las palabras que se dicen transmiten el 7% del mensaje.
    • La manera en que se dicen las palabras (el tono y el ritmo) transmiten el 38% del mensaje.
    • El lenguaje corporal transmite el 55% del mensaje.

Entre las emociones básicas se encuentran la alegría, la ira, la tristeza, la sorpresa, el miedo, el asco o el desprecio. Todas ellas tienen asociados unos gestos faciales universales característicos (macroexpresiones) que la mayoría podemos distinguir cuando mantenemos una conversación con otra persona, e incluso podemos intentar fingir.

Asimismo, según los estudios realizados por el psicólogo Paul Ekman, cuando nos comunicamos también existen unas microexpresiones faciales que realizamos de manera involuntaria y automática, cuya duración no llega al segundo, que son difíciles de fingir y que nos pueden revelar lo que la otra persona realmente siente.

2.2. Incluye sentimientos y emociones en el mensaje

Cuando mantenemos una conversación es importante incluir dentro del mensaje nuestros sentimientos y emociones de manera sincera, es lo que se hace por ejemplo cuando escribimos un mensaje de texto e incluimos en él algún emoji. ¿Y por qué se deben expresar nuestras emociones?, porque las emociones que sentimos son los únicos elementos del mensaje que no admiten discusión y no admiten interpretación alguna, nadie puede discutir cómo te sientes, mientras que los hechos y nuestros pensamientos sí que están sujetos a interpretaciones.

Un día acompañaba a mi hijo al colegio y empezaron a caer unas gotas de lluvia. Por la calle podías ver a personas provistas de paraguas y todos los enseres para no mojarse, como si se avecinara un diluvio, y otras personas que caminaban tranquilamente desprovistos de cualquier artilugio, como si de un día soleado se tratase. Ante un hecho determinado (caen gotas), unas personas creían que llovía de manera suficiente para mojarse y, en cambio, otras no le daban la mayor importancia.

Además, recuerdo haberle dicho a mi hijo, ! que día más triste!, y entonces mi hijo me miró y me dijo, y ¿por qué?, caí entonces en la cuenta que mientras que yo pensaba que podía llegar a la estación de tren mojado, que el tren sufriría retrasos y que me esperaban horas en el trabajo con la ropa húmeda, él estaba pensando en saltar en los charcos de agua y divertirse, por lo tanto, ante un determinado hecho teníamos pensamientos bien diferentes.

Lo que no admite interpretación y es real fue que para mí aquel día fue un día triste mientras que para mi hijo fue un día alegre.

Otro aspecto que se debe considerar en relación a nuestros pensamientos es que éstos no tienen por qué ser reales y no nos definen. En el ejemplo anterior finalmente llegué a la estación seco y el tren no sufrió retrasos. No por pensar que aquel sería un día triste significa que yo deba ser una persona triste.

3. Identificar y expresar necesidades

Hay varios modelos que describen las necesidades humanas como la jerarquía de las Necesidades de Abraham Maslow, los Factores de Higiene-Motivación de Herzberg o las Necesidades y satisfactores humanos de Max Neef, entre otros.

El modelo de Maslow sostiene que las personas satisfacemos nuestras necesidades en orden jerárquico, desde las más básicas, situadas en la base de la pirámide, hasta las más elevadas, donde la persona ya no tiene la necesidad de demostrar nada, ni a si mismo ni a los demás. Según Maslow, las necesidades de las personas se pueden agrupar en las siguientes cinco categorías:

Necesidades Maslow

Nos sentimos bien cuando hemos satisfecho nuestras necesidades, mientras que nos enfadamos en caso contrario. Por lo tanto, si cuando nos comunicamos sentimos cierto malestar debemos preguntarnos qué necesidad o necesidades no están satisfechas.

Hasta ahora nos han dicho que mostrar las necesidades nos hace vulnerables, es por eso que en ocasiones se ocultan y se piensa que la mejor defensa es un buen ataque y preferimos juzgar a los demás.

Expresar nuestras necesidades nos va ayudar a que las otras personas comprendan cómo nos sentimos y empaticen con nosotros.

4. Petición

Ahora que se sabe que para comunicarse de manera asertiva se deben: a) separar los hechos de los juicios; b) identificar y expresar nuestros sentimientos; y c) identificar y expresar nuestras necesidades, llega el momento de realizar peticiones.

4.1. Principios que deben cumplir las peticiones

Las peticiones, aparte de que sean asertivas, deberán cumplir con los siguientes principios:

    • Expresarla con sinceridad.
    • Deberán ser claras y concisas.
    •  Deberán incluir aquellas acciones concretas que se pretende que haga la otra persona.
    • No exigir sino se estarán anteponiendo nuestras necesidades a las de la otra persona. 
    • Deberán mostrar empatía.
    • Incluirán posibles beneficios que recibirá la otra persona si atiende a la petición.
    • Mejor en forma de pregunta, de manera que la otra persona pueda reflexionar y llegue por ella misma a la solución, lo que le comprometerá con la decisión tomada. 

4.2. Retroalimentación o feedback

Finalmente, se debe constatar mediante preguntas:

    • El impacto que la conversación ha tenido en la otra persona.
    • Si han quedado dudas o algún tema pendiente que se deba resolver.
    • Si nos hemos expresado de manera clara y la otra persona ha entendido el mensaje que se quería dar.

 Ejemplo:

(X) «Sofía, veo que siempre llegas tarde a las reuniones, es una falta de respeto hacia mí y hacia todos tus compañeros’. Mañana tendremos una reunión, espero que llegues a la hora (…)».

Ésta, más que una petición es una exigencia o una amenaza y ante las amenazas las personas no solemos responder bien sino tendemos a reaccionar.

Por otra parte, la afirmación de que llega tarde es muy generalista (siempre) y tampoco muestra interés por las causas por las cuales Sofía llega tarde, quizá se deban a motivos ajenos a ella.

Tampoco propone acciones concretas que deba llevar a cabo Sofía para llegar a tiempo a las reuniones.

(V) «Sofía»,

Hecho. «He observado que has llegado tarde a las tres últimas reuniones del equipo. Cada vez que llegas tarde los demás se distraen».

Sentimiento. «La confianza es un factor muy importante en el trabajo de equipo por lo que si tienes algún problema personal del que quieras hablar que justifique tus retrasos soy todo oídos».

Necesidad. «Si no tienes problemas personales me gustaría que mostraras más respeto por los demás y aceptaras las normas de conducta del grupo».

Petición y beneficio. «Me gustaría que pensaras ¿de qué manera te lo puedes montar para llegar a tiempo a las reuniones?, tú no llegarías tan sofocada e incluso podríamos tomar un café antes».

Retroalimentación. «¿Tienes alguna duda sobre lo que hemos hablado que quieras comentar?»  

En este post hemos sobre las claves de la comunicación empática hemos aprendido que:

    • La comunicación empática es una forma de comunicarse en donde las personas resuelven sus conflictos y diferencias de manera pacífica.

    • Durante una conversación empática no debemos pensar en resultar vencedores sino en identificar cuáles son nuestras necesidades y emociones y que éstas sean comprendidas por nuestro interlocutor.

    • Es importante separar los hechos de los juicios.

    • Evita vacíos en el mensaje incluyendo las respuestas a las preguntas qué, por qué y para qué.

    • El lenguaje no verbal está asociado con los sentimientos y las emociones.

    • Las emociones son los únicos elementos del mensaje que no admiten discusión.

    • Nuestros pensamientos no tienen por qué ser la realidad y no nos definen. 

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